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Tenemos en nuestras manos el poder de cambiar las cosas y debemos utilizarlo.

En nuestra entrada de hoy, queremos hacer un parón en el mercado eléctrico, y compartir una reflexión acerca de las consecuencias del cambio climático y el poder que tenemos para pararlo. Jesús Sánchez Ostiz, Gerente de esta cooperativa nos invita a reflexionar y advierte, que las consecuencias del cambio climático, dependen de nuestro consumo. ¿Reflexionamos juntos? Más abajo, puedes dejarnos tu opinión al respecto.

Mitigar las consecuencias del cambio climático, depende de nuestro consumo. 

¿Te has parado a pensar cómo consumes, qué implicaciones hay más allá del mero proceso económico, el intercambio monetario por un bien y/o servicio adquirido?

¿Te has parado a reflexionar que con cada acto de consumo emitimos un voto de confianza, apoyamos una forma de producción y activamos una cadena de abastecimiento con la que beneficiamos a empresas que tal vez estén contribuyendo al abuso social, medioambiental, económico, laboral, cultural y/o político? 

Por eso el hecho de cómo consumamos tiene una serie de implicaciones que dan lugar a cambios imparables en un mundo en continuo movimiento. ¡Lo sabes, lo has visto!

Y así las nuevas generaciones se enfrentan a este mundo cambiante con habilidades propias de ser nativos digitales, con la posibilidad de disfrutar de una inteligencia colectiva conseguida por la alta interconexión que nos permiten las nuevas tecnologías, con el deseo de vivir, sentir, trabajar en un paradigma de redes. Pues bien, son estas  nuevas generaciones, junto con muchos otros que empiezan a evidenciar y sufrir el impacto del desarrollo económico en la naturaleza, quienes asisten a una evolución social determinante: el poder del consumidor. 

A través de la experiencia de vivir, de formarnos, de analizar modelos productivos alternativos y de habituarnos a una compra consciente, redescubrimos el consumo como una fórmula de acción para crear flujos de redistribución de la riqueza más justos, éticos, ecológicos y responsables. Tenemos la posibilidad de introducir un caballo de Troya crítico en el corazón mismo del sistema que tiene como objetivo ayudar a aliviar el cambio climático y la brecha social, así como promover  una economía humanizada que persiga el bien común global.

Este proceso de cambio que se inicia en las personas transformará las relaciones entre los consumidores y las empresas e instituciones. Supone un cambio lento, progresivo e imparable, que conlleva la redistribución de la base del poder (decisiones, conocimiento, recursos, funciones y estado) garantizando que ninguna persona o categoría social explote a otra en su provecho, o se aproveche también del consumo de unos recursos que también pertenecen a las próximas generaciones. 

Hasta ahora los consumidores carecían de poder para hacerse valer de forma igualitaria en sus relaciones con las empresas e instituciones. Se veían sin fuerza ni poder para cambiar las cosas, para hacerlas de otra forma, pues hasta ahora, eran siempre las empresas y las instituciones las que interpretaban sus demandas y necesidades e imponían sus soluciones al consumidor, al ciudadano. Pero cuando el consumidor es consciente de su poder, de las herramientas que puede utilizar, entonces reclama y demanda un nuevo paradigma comercial donde los criterios de ética, social, moral, justicia, sean tan importantes como los económicos. Y es que existe un estrecho vínculo entre consumo y empoderamiento: la segunda dota a la primera de significado. Las tornas han cambiado.

Millones de ciudadanos en todo el mundo, si quieren, pueden construir un planeta mejor para todos y generar un efecto mariposa de bienestar individual y global.  ¿Por qué no empezar hoy y aquí a ser consecuente en tus próximas decisiones? La sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático no tiene ideología, es una necesidad como el respirar. Actúa.

Hay una demanda latente de consumidores que quieren hacer las cosas de otra forma, con un sesgo social, ético. Lo que en el campo de la energía es la Cooperativa de Consumidores EMASP, “La energía de las personas”.

Desde E+P estamos cambiando el mundo con un modo de consumo diferente:

  • El beneficio nunca será a costa de otro, sino que el bien común ganará.
  • Cuidamos y curaremos este planeta, nuestra casa común y
  • La solidaridad nos llevará a hacer cosas más allá que el precio, donde lo monetario no marcará nuestros límites con los demás.

¿Da que pensar verdad? ¿Te unes con nosotros a cambiar el mundo? Solo necesitamos tu energía para hacer de este mundo uno mejor.

Esperamos tus comentarios, y te dejamos nuestros enlaces a RRSS para que puedas seguirnos y estar al día de novedades en el sector energético.

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