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3 consejos para entender la factura de la luz

3 mayo, 2019

El momento de afrontar la factura de la luz supone un esfuerzo para nuestro bolsillo y nuestro cerebro. No entendemos por qué pagamos la cantidad indicada, ni siquiera lo que nos dicen en la factura, pero es “necesario”. Ya está bien. Todo ese gasto no es necesario si sabes entender la factura de la luz. Ahorrar es posible si se entiende y vamos a ayudarte con 3 consejos.

1. Conoce si tienes tu luz en el mercado libre o regulado.

A la hora de entender la factura de la luz, hay que conocer los mercados existentes. Cada uno de estos mercados tiene tarifas energéticas diferentes que repercuten en el ahorro en la factura. Ambos mercados tienen una manera diferente de cobrarte por la energía consumida.

A continuación, te muestro las principales diferencias entre estos 2 tipos de mercados de la electricidad existentes:

Mercado libre Mercado regulado
Sabes cuánto te cuesta el kWh por hora: precio fijo marcado por la comercializadora. No sabes cuánto te cuesta el kWh por hora, es decir, tienes una tarifa PVPC: precio variable según la oferta-demanda en el mercado.
Posibilidad de elegir cualquier compañía eléctrica. Únicamente puedes elegir entre una de las 8 compañías eléctricas de referencia.
Servicios extra disponibles. Por ejemplo, mantenimiento de las instalaciones o protección de los electrodomésticos. No disponible la posibilidad de contratar servicios extras.
Descuentos. Bono Social: descuento en la factura de la luz si el usuario cumple ciertos requisitos.
No hay límite de contrato de potencia eléctrica. El límite de contrato de potencia eléctrica debe ser inferior a 10 kilovatios.

2. Ten clara la terminología de la que se habla en la factura.

Para entender la factura de la luz hay que conocer los diferentes conceptos que contiene. Por eso te voy a explicar qué conceptos se incluyen en la factura y qué significan, tanto en las del mercado libre como regulado.

Conceptos en el mercado libre

Las facturas del mercado libre no tienen un modelo concreto, pero casi todas suelen incluir los mismos conceptos. Tienen:

  • Nombre de la compañía eléctrica: con la que sabes si estás en este mercado o en el otro.
  • Periodo de consumo: te pondrá el tiempo que comprende la factura dependiendo del contrato que tengas.
  • Referencia del contrato de suministro: dato identificador del contrato realizado entre la compañía y tú como cliente.
  • Peaje de acceso: importe fijado por el Gobierno para pagar el mantenimiento de la red eléctrica que nos suministra la electricidad.
  • Potencia contratada: el número de kWh de electricidad contratados.
  • Facturación por potencia contratada: precio fijado por el número de kWh de electricidad contratado.
  • Facturación por energía consumida: precio por cada kWh consumido.
  • Impuesto e IVA: impuesto especial sobre la electricidad, que es del  5,1127%, y el IVA, que es del 21% sobre la facturación total.
  • Otros servicios: pueden cobrarte por otros servicios contratados como el alquiler de un contador o el mantenimiento de las instalaciones eléctricas, entre otras.

Términos en el mercado regulado

Las facturas del mercado regulado contienen:

  • Nombre de la compañía eléctrica: explicado en el mercado libre.
  • Periodo de consumo: explicado en el mercado libre.
  • Referencia del contrato de suministro: explicado en el mercado libre.
  • Peaje de acceso: determinada en función de la potencia contratada y de si se tiene tarifa de discriminación nocturna.
  • Potencia contratada: en este tipo de mercado, la potencia contratada de los hogares suele ser entre 3.3 y 4.6 kWh. Por debajo de 3 kWh puede pedirse el bono social y, por encima de 10 kWh, no se tiene derecho a la tarifa PVPC.
  • Facturación por potencia contratada: se paga  sin tener en cuenta lo consumido. Este dato se desglosa en peaje y margen de comercialización donde se multiplican los kWh contratados por el precio del día y el número de días facturados.
  • Facturación por energía consumida: pago en función de lo consumido, dividido en tarifa de acceso y coste de la energía, que cambia en cada factura ya que su precio varía por periodos.
  • Impuestos e IVA: explicado en el mercado libre.
  • Alquiler de equipos de medida: como el alquiler del contador, si lo solicita, que se cobra multiplicando el número de días que comprenden la facturación por el precio del alquiler. Además, también se puede incluir al precio la lectura de los datos del contador.
  • Gráfico de consumo: permite observar la evolución del propio consumo.

3. Recuerda que en tu factura pagas a la distribuidora y a la comercializadora.

Otro aspecto para entender la factura es saber distinguir entre distribuidora eléctrica y comercializadora.

La distribuidora es la responsable de llevar la electricidad al lugar donde se contrata, ya sea un hogar o una empresa. Es la que posee los cables y se encarga de la calidad con la que llega la electricidad. No puede elegirse, ya que está determinada y asignada según tu situación geográfica.

La comercializadora es la compañía eléctrica que acordamos que queremos que nos suministre la electricidad. Se encarga de hacernos clientes de su electricidad que nos la traerá a través de la distribuidora. Es la parte comercial del sector que nosotros elegimos.

Con estos 3 consejos ya estás preparado para entender la factura de la luz y empezar a ver cómo ahorrar. ¿Con cuál de los 2 mercados crees que puedes ahorrar más?